Buscar en JurisChile

lunes, 14 de enero de 2019

Pago de licencias medicas denegadas. Se acoge acción de protección.

Santiago, diez de enero de dos mil diecinueve. 

Vistos: 

Se reproduce la sentencia en alzada con excepción de sus fundamentos undécimo a décimo tercero, que se suprimen. Y se tiene en su lugar y además presente: 

Primero: Que Juliano Norambuena Moreno, dedujo recurso de protección en contra de la Superintendencia de Seguridad Social y la Comisión de Medicina Preventiva e Invalidez de la Región Metropolitana, por el rechazo de siete licencias médicas, extendidas desde el 10 de julio de 2017 por traumatismo del tendón y músculo, herida de la muñeca y de la mano, ruptura espontánea de otros tendones, capsulitis adhesiva del hombro y otras lesiones del nervio mediano”. Expresa que con fecha 12 de junio de 2016, se cortó accidentalmente con una sierra desde la palma hasta la muñeca de su mano izquierda. Señala que lo operaron para corregir la lesión, comenzando posteriormente terapias kinesiológicas. Agrega que como consecuencia de esta afección desarrolló una capsulitis adhesiva en el hombro izquierdo, padeciendo dolores muy fuertes y rigidez de forma permanente, en particular su dedo pulgar quedó en resorte, por lo que tuvo que someterse a otra operación para corregir el daño descrito. Concluye señalando que todas estas circunstancias hacen imposible que pueda desarrollar su actividad como conductor de autobús, estimando que el reposo se encuentra justificado. 


Segundo: Que en su informe la Comisión de Medicina Preventiva e Invalidez de la Región Metropolitana señala que rechazó las citadas licencias médicas porque el actor no adjuntó antecedentes médicos que respalden el diagnóstico, no adjunta informe complementario, exámenes, informe kinesiológico, lista de espera de cirugía, epicrisis u otro antecedente que justifique el reposo prolongado, actuando dentro del marco de sus facultades legales y conforme a los criterios médicos establecidos en el DS N° 3/1984, circunstancia que excluye de plano que se esté en presencia de una actuar ilegal o arbitrario. 

Tercero: Que, a su turno, la Superintendencia de Seguridad Social señala que el reposo prescrito no se encontraba justificado, conclusión que se respalda en los antecedentes acompañados por el recurrente y los aportados por la Compin aquí referida. Agrega que el actor acumulaba 360 días de licencia autorizados, razón por la que le solicitaron nuevos antecedentes para evaluar su continuidad, los que no fueron oportunamente acompañados. 

Cuarto: Que para los fines de solucionar la controversia planteada, es preciso traer a colación el artículo 16 del Decreto Supremo N° 3 que aprueba el Reglamento de Autorización de Licencias Médicas por las COMPIN e Instituciones de Salud Previsional, y que, en lo pertinente, preceptúa: “La Compin, la Unidad de Licencias Médicas o la Isapre, en su caso, podrán rechazar o aprobar las licencias médicas; reducir o ampliar el período de reposo solicitado o cambiarlo de total a parcial y viceversa. En todos estos casos se dejará constancia de la resolución o pronunciamiento respectivo, con los fundamentos tenidos a la vista para adoptar la medida, en el formulario digital o de papel de la respectiva licencia”, como asimismo lo ordenado en su artículo 21: “Para el mejor acierto de las autorizaciones, rechazos, reducción o ampliación de los períodos de reposo solicitados y otras modificaciones a las licencias, la Compin, la Unidad de Licencias Médicas o la ISAPRE correspondiente, podrán disponer de acuerdo con sus medios, alguna de las siguientes medidas: a) Practicar o solicitar nuevos exámenes o interconsultas; b) Disponer que se visite al trabajador en su domicilio o lugar de reposo indicado en el formulario de licencia, por el funcionario que se designe; c) Solicitar al empleador el envío de informes o antecedentes complementarios de carácter administrativo, laboral o previsional del trabajador; d) Solicitar al profesional que haya expedido la licencia médica que informe sobre los antecedentes clínicos complementarios que obren en su conocimiento, relativos a la salud del trabajador; e) Disponer cualquier otra medida informativa que permita una mejor resolución de la licencia médica.”

Quinto: Que en este orden de ideas conviene recordar que la resolución impugnada, emitida con fecha 24 de mayo de 2018, señala escuetamente como fundamento de la decisión: “reposo injustificado”, agregando que “los informes médicos que se aportan no informan de la sintomatología, ni la evolución clínica de la patología señalada en la (s) licencia (s) médica (s) reclamadas”. 

Sexto: Que, como se observa, la decisión adoptada por las recurridas no se apoya en ningún elemento de convicción que la avale, más allá de la referencia a “reposo injustificado”, y a la insuficiencia de los informes médicos, sin hacer mención a otros factores objetivos que corroboren el dictamen a que arribó, en cuanto a la suficiencia del reposo médico ya otorgado, carencias que la privan de contenido, sin que sea dable discernir que aquélla se basta a sí misma si no ofrece los elementos de juicio necesarios que permitan comprenderla y entender la razón por la cual el compareciente no necesitaba más días de recuperación que los ya otorgados. 

Séptimo: Que, por lo demás, parece insoslayable reflexionar que de acuerdo a la normativa precedentemente reseñada, es factible sostener que la Compin, con miras a acatar el mandato legal consistente en resolver las apelaciones promovidas por los afiliados contra los decretos del régimen de salud, puede recabar los antecedentes que habiliten adoptar una providencia fundada frente a los requerimientos de los usuarios del sistema, cometido omitido injustificadamente en el actual litigio. 

Octavo: Que, en consecuencia, la conducta del organismo no se ajustó a la preceptiva que gobierna la cuestión, tanto por no especificar los fundamentos de su determinación, como al no decretar nuevos exámenes o disponer una evaluación médica con el propósito de esclarecer la condición actual de salud del recurrente. En atención a lo expuesto, tanto la ausencia de justificación, como la circunstancia de no haber sometido al paciente a nuevos exámenes, controles o una evaluación clínica por los servicios administrativos competentes, son componentes que debieron detallarse con mayor rigurosidad antes de resolver el asunto en sede administrativa, diligencias imprescindibles para objetivar el diagnóstico y no dejarlo sujeto a la mera discrecionalidad de los entes recurridos, con la subsecuente falta de pago de las licencias médicas correspondientes. 

Noveno: Que es así como se torna del todo arbitrario desestimar un permiso médico concedido por facultativos sin ningún ingrediente adicional suministrado por las entidades criticadas, simplemente sobre la base de la ponderación de los antecedentes tenidos a la vista, sin un elemento de juicio complementario de contraste para disipar, frente a la paciente y terceros interesados, cualquier duda, en especial, sometiéndola a evaluaciones médicas accesorias. En semejantes coyunturas, ante colofones tan definitivos para las personas, cabe exigir un mínimo de diligencia a la autoridad, sobre quien pesa su actuar de oficio y respeto por los axiomas de no discriminación, objetividad y exhaustividad en su proceder. 

Décimo: Que de esta manera, se advierte que la negativa de las licencias médicas esgrimida por el actor implica de parte de la autoridad el desempeño de una facultad formal simplemente potestativa, con desconocimiento de la certeza y seguridad jurídica a que la ciudadanía tiene derecho, al ejercitar sus prerrogativas, en concreto, si como en este negocio se hallan involucradas garantías primordialmente protegidas por el constituyente, como la vida y la salud de las personas. Por estas consideraciones y de conformidad, igualmente, con lo previsto en el artículo 20 de la Constitución Política de la República y el Auto Acordado de esta Corte sobre la materia, se revoca la sentencia apelada de seis de agosto del año dos mil dieciocho y en su lugar se declara que se acoge el recurso de protección para el sólo efecto que la Superintendencia de Seguridad Social disponga que la Comisión de Medicina Preventiva e Invalidez de la Región Metropolitana encargue un nuevo informe médico acerca de la dolencia que da cuenta el recurso, a fin de determinar la procedencia de los días de reposo que disponen las licencias médicas materia de autos, y cumplido  ello, se pronuncie nuevamente acerca de las licencias médicas denegadas, que han sido objeto del presente libelo. Redacción a cargo del Ministro Sr. Muñoz. 

Regístrese y devuélvase.

Rol N° 20.670-2018. 

Pronunciado por la Tercera Sala de esta Corte Suprema integrada por los Ministros Sr. Sergio Muñoz G., Sr. Carlos Aránguiz Z. y Sr. Arturo Prado P. y los Abogados Integrantes Sr. Antonio Barra R. y Sra. María Cristina Gajardo H. No firman, no obstante haber concurrido al acuerdo de la causa, el Ministro señor Muñoz por estar con feriado legal y la Abogada Integrante señora Gajardo por estar ausente. Santiago, 10 de enero de 2019. 

En Santiago, a diez de enero de dos mil diecinueve, se incluyó en el Estado Diario la resolución precedente.

------------------------------------------------------------------------

APORTES: Si tiene un fallo interesante para publicar, por favor remita a información del mismo a editor@jurischile.com 

ADVERTENCIA: Si se trata de un fallo de Corte de Apelaciones o Juzgado, verifique si se encuentra firme y ejecutoriado en el sitio del Poder Judicial.