CONCEPCI脫N, tres de mayo de dos mil seis.-
VISTO:
1.- Que para la debida claridad de la cuesti贸n a resolver, es conveniente consignar los hechos que interesan a la decisi贸n que habr谩 de adoptarse.
A) El presente juicio sumario sobre demarcaci贸n se ha seguido con la demandada Jresula Mar铆a Darlas Torres. El juicio se sigui贸 en su rebeld铆a por lo que todas las resoluciones en el proceso, incluida la sentencia definitiva, se le notificaron por el estado diario. La sentencia fue adversa a la demandada, sin costas.
B) Practicada que fue la notificaci贸n de la sentencia de fojas 32 de 06 de agosto de 1996 (notificaci贸n en fojas 33 vta.) el proceso aparece paralizado de hecho desde el 21 de agosto de 1996 fecha de notificaci贸n del fallo, por el estado, a la demandada- hasta el 24 de mayo de 2000 en que se tuvo por devuelta la causa (fojas 34 vta.), remitida por el Primer Juzgado del Crimen de Talcahuano (Oficio en fojas 34).
C) Devuelta la causa, la parte demandante solicit贸 el 30 de mayo de 2000 (fojas 35) se certificara por la Secretaria el hecho de encontrarse firme y ejecutoriada la sentencia definitiva (de primer grado). El juez orden贸 (fojas 35 vta.) la certificaci贸n pedida y dispuso: C煤mplase con el art铆culo 52 del C贸digo de Procedimiento Civil previamente. Como hab铆an pasado m谩s de tres a帽os desde la 煤ltima resoluci贸n y tr谩mite en el proceso era necesario validar las notificaciones por el estado diario en la causa, mediante la respectiva notificaci贸n personal o por c茅dula de la solicitud de la demandante y de su prove铆do.
D) La receptora, en acta que figura en fojas 36, dice haber practicado notificaci贸n el 16 de junio del 2000, a Jresula Darlas Torres en su domicilio, de conformidad con lo dispuesto en el art铆culo 52 del C贸digo de Procedimiento Civil. Al parecer la demandada rebelde fue notificada por c茅dula, seg煤n se infiere del texto del acta receptorial, pero en ning煤n caso personalmente.
E) El 21 de junio de 200, comparecen en el proceso nueve de los once hijos de la demandada, con una copia de la inscripci贸n de la posesi贸n efectiva de la herencia quedada al fallecimiento de la madre, de todos ellos, Jresula Darlas Torres, pidiendo el abandono del procedimiento. Se hizo parte en el incidente otro hijo de la causante, conformando el hijo n煤mero diez. S贸lo falt贸 el hijo n煤mero 11, fallecido representado por sus hijos Carolina Gabriela y Gonzalo Andr茅s P茅rez Prosser.
F) Encontr谩ndose pendiente el incidente sobre abandono del procedimiento, la Secretaria Subrogante certific贸 con fecha 29 de junio de 2000 (fojas 44) que la sentencia definitiva de autos se encuentra firme o ejecutoriada.
G) El Juez fall贸 el incidente (fojas 46) el 04 de julio de 2000, rechazando la solicitud de abandono, teniendo en consideraci贸n, especialmente, la circunstancia de encontrarse ejecutoriada la sentencia definitiva de autos. Esta decisi贸n judicial es la que se encuentra hoy en tr谩mite de apelaci贸n.
2.- Que de las circunstancias que se vienen de exponer resulta f谩cil advertir que aparecen como cuestionables, por decir lo menos, la notificaci贸n que practic贸 la receptora el 16 de junio de 2000 a la demandada en conformidad, como reza el acta, a lo dispuesto en el art铆culo 52 del C贸digo de Procedimiento Civil. Primero, porque si se estimare que se trata de una notificaci贸n por c茅dula, habr铆a que llegar a la conclusi贸n que es improcedente porque la demandada se trata de una litigante rebelde, y luego, porque de los antecedentes de autos aparece que a la data de esa notificaci贸n (16 de junio 2000) la demandada Jresula Torres Darlas, estaba fallecida. As铆 surge de la inscripci贸n de su posesi贸n efectiva (fojas 37) el 09 de agosto de 1999. De no mediar la comparecencia en el juicio de los hijos de la demandada que merced a su petici贸n de abandono han convalidado lo actuado que aparece como reprochable procesalmente, la notificaci贸n de la sentencia definitiva habr铆a resultado insanablemente nula. El hecho que no hayan comparecido en el juicio los nietos Carolina Gabriela y Gonzalo Andr茅s P茅rez Prosser, que representan al hijo (once) de Jresula Darlas, Gonzalo P茅rez Darlas, no tiene relevancia adjetiva pues la gesti贸n de sus coherederos les beneficia.
3.- Que el aspecto m谩s importante del incidente es, sin duda, la consideraci贸n relativa a si se encuentra o no ejecutoriada la sentencia definitiva de fojas 32. Lo que se resuelva sobre este punto es esencial para la vida del incidente sobre abandono. Al respecto, sobre la ejecutoriedad del fallo, es necesario se帽alar como punto 谩lgido, la irrupci贸n de la certificaci贸n de la Secretaria Subrogante, en medio del curso del incidente. Es verdad que el juez hab铆a ordenado que se certificara al tenor de lo que el actor hab铆a solicitado ( fojas 35 y 35 vta.), pero el incidente se encontraba en curso con sus traslados pendientes, paralizada toda otra acci贸n del juicio, en especial la certificaci贸n de ejecutoriedad de tanta relevancia en la resoluci贸n del art铆culo propuesto. No era, pues, procedente que se practicara a esa altura de la tramitaci贸n, la certificaci贸n de ejecutoriedad, y si se hizo, tal tr谩mite no es, naturalmente, v谩lido. Hay que agregar a esta circunstancia, el hecho que la certificaci贸n es indebida en cuanto a su contenido. La ley ordena (art铆culo 174 C贸digo de Procedimiento Civil) que en el caso de autos en que proceden recursos, que no se interpusieron (recu茅rdese que la demandada estuvo rebelde en el juicio), y transcurrieron los plazos respectivos, que el Secretario certifique el hecho de haber transcurrido los plazos para interponer los recursos sin que se hayan hecho valer. Tal cosa no la hizo el Secretario Subrogante, limit谩ndose a certificar que el fallo se encuentra firme o ejecutoriado lo que corresponde al efecto legal de lo que debe certificar. No es tarea suya decir que est谩 firme o ejecutoriada la sentencia. Su obligaci贸n (Certificar谩, imperativo) es la que se viene de indicar l铆neas arriba. En estas condiciones, todo el tr谩mite de certificaci贸n es indebido y como sobre 茅l descansa, especialmente, la decisi贸n del juez sobre abandono, tal decisi贸n del juez tiene su destino comprometido a la luz de lo examinado.
4.- Que el plazo para que opere el abandono del procedimiento est谩 latamente cumplido, sin que pueda estimarse que ha habido interrupci贸n por fuerza mayor constituida por el hecho de haber permanecido el proceso por m谩s de tres a帽os en el Primer Juzgado del Crimen de Talcahuano, a la vista en una causa criminal. Durante todo ese per铆odo no hay un pedimento siquiera de parte interesada para rescatar la causa y que pudiera mirarse como una interrupci贸n.
Por estos fundamentos y lo que previenen los art铆culos 153, 154, 155 y 156 del C贸digo de Procedimiento Civil, se revoca la sentencia apelada de cuatro de julio de dos mil escrita a fojas 46 de estas compulsas, y en su lugar se declara que se acoge, con costas, el incidente promovido a fojas 38 (fojas 38 tambi茅n del Cuaderno Principal) y se declara abandonado el procedimiento en esta causa. Devu茅lvase con su custodia.
Reg铆strese.- No firma la Ministro Titular se帽ora Sara Herrera Merino no obstante haber concurrido a la vista y acuerdo de la causa por encontrarse con licencia m茅dica. Rol Corte N潞1334-2003.
VISTO:
1.- Que para la debida claridad de la cuesti贸n a resolver, es conveniente consignar los hechos que interesan a la decisi贸n que habr谩 de adoptarse.
A) El presente juicio sumario sobre demarcaci贸n se ha seguido con la demandada Jresula Mar铆a Darlas Torres. El juicio se sigui贸 en su rebeld铆a por lo que todas las resoluciones en el proceso, incluida la sentencia definitiva, se le notificaron por el estado diario. La sentencia fue adversa a la demandada, sin costas.
B) Practicada que fue la notificaci贸n de la sentencia de fojas 32 de 06 de agosto de 1996 (notificaci贸n en fojas 33 vta.) el proceso aparece paralizado de hecho desde el 21 de agosto de 1996 fecha de notificaci贸n del fallo, por el estado, a la demandada- hasta el 24 de mayo de 2000 en que se tuvo por devuelta la causa (fojas 34 vta.), remitida por el Primer Juzgado del Crimen de Talcahuano (Oficio en fojas 34).
C) Devuelta la causa, la parte demandante solicit贸 el 30 de mayo de 2000 (fojas 35) se certificara por la Secretaria el hecho de encontrarse firme y ejecutoriada la sentencia definitiva (de primer grado). El juez orden贸 (fojas 35 vta.) la certificaci贸n pedida y dispuso: C煤mplase con el art铆culo 52 del C贸digo de Procedimiento Civil previamente. Como hab铆an pasado m谩s de tres a帽os desde la 煤ltima resoluci贸n y tr谩mite en el proceso era necesario validar las notificaciones por el estado diario en la causa, mediante la respectiva notificaci贸n personal o por c茅dula de la solicitud de la demandante y de su prove铆do.
D) La receptora, en acta que figura en fojas 36, dice haber practicado notificaci贸n el 16 de junio del 2000, a Jresula Darlas Torres en su domicilio, de conformidad con lo dispuesto en el art铆culo 52 del C贸digo de Procedimiento Civil. Al parecer la demandada rebelde fue notificada por c茅dula, seg煤n se infiere del texto del acta receptorial, pero en ning煤n caso personalmente.
E) El 21 de junio de 200, comparecen en el proceso nueve de los once hijos de la demandada, con una copia de la inscripci贸n de la posesi贸n efectiva de la herencia quedada al fallecimiento de la madre, de todos ellos, Jresula Darlas Torres, pidiendo el abandono del procedimiento. Se hizo parte en el incidente otro hijo de la causante, conformando el hijo n煤mero diez. S贸lo falt贸 el hijo n煤mero 11, fallecido representado por sus hijos Carolina Gabriela y Gonzalo Andr茅s P茅rez Prosser.
F) Encontr谩ndose pendiente el incidente sobre abandono del procedimiento, la Secretaria Subrogante certific贸 con fecha 29 de junio de 2000 (fojas 44) que la sentencia definitiva de autos se encuentra firme o ejecutoriada.
G) El Juez fall贸 el incidente (fojas 46) el 04 de julio de 2000, rechazando la solicitud de abandono, teniendo en consideraci贸n, especialmente, la circunstancia de encontrarse ejecutoriada la sentencia definitiva de autos. Esta decisi贸n judicial es la que se encuentra hoy en tr谩mite de apelaci贸n.
2.- Que de las circunstancias que se vienen de exponer resulta f谩cil advertir que aparecen como cuestionables, por decir lo menos, la notificaci贸n que practic贸 la receptora el 16 de junio de 2000 a la demandada en conformidad, como reza el acta, a lo dispuesto en el art铆culo 52 del C贸digo de Procedimiento Civil. Primero, porque si se estimare que se trata de una notificaci贸n por c茅dula, habr铆a que llegar a la conclusi贸n que es improcedente porque la demandada se trata de una litigante rebelde, y luego, porque de los antecedentes de autos aparece que a la data de esa notificaci贸n (16 de junio 2000) la demandada Jresula Torres Darlas, estaba fallecida. As铆 surge de la inscripci贸n de su posesi贸n efectiva (fojas 37) el 09 de agosto de 1999. De no mediar la comparecencia en el juicio de los hijos de la demandada que merced a su petici贸n de abandono han convalidado lo actuado que aparece como reprochable procesalmente, la notificaci贸n de la sentencia definitiva habr铆a resultado insanablemente nula. El hecho que no hayan comparecido en el juicio los nietos Carolina Gabriela y Gonzalo Andr茅s P茅rez Prosser, que representan al hijo (once) de Jresula Darlas, Gonzalo P茅rez Darlas, no tiene relevancia adjetiva pues la gesti贸n de sus coherederos les beneficia.
3.- Que el aspecto m谩s importante del incidente es, sin duda, la consideraci贸n relativa a si se encuentra o no ejecutoriada la sentencia definitiva de fojas 32. Lo que se resuelva sobre este punto es esencial para la vida del incidente sobre abandono. Al respecto, sobre la ejecutoriedad del fallo, es necesario se帽alar como punto 谩lgido, la irrupci贸n de la certificaci贸n de la Secretaria Subrogante, en medio del curso del incidente. Es verdad que el juez hab铆a ordenado que se certificara al tenor de lo que el actor hab铆a solicitado ( fojas 35 y 35 vta.), pero el incidente se encontraba en curso con sus traslados pendientes, paralizada toda otra acci贸n del juicio, en especial la certificaci贸n de ejecutoriedad de tanta relevancia en la resoluci贸n del art铆culo propuesto. No era, pues, procedente que se practicara a esa altura de la tramitaci贸n, la certificaci贸n de ejecutoriedad, y si se hizo, tal tr谩mite no es, naturalmente, v谩lido. Hay que agregar a esta circunstancia, el hecho que la certificaci贸n es indebida en cuanto a su contenido. La ley ordena (art铆culo 174 C贸digo de Procedimiento Civil) que en el caso de autos en que proceden recursos, que no se interpusieron (recu茅rdese que la demandada estuvo rebelde en el juicio), y transcurrieron los plazos respectivos, que el Secretario certifique el hecho de haber transcurrido los plazos para interponer los recursos sin que se hayan hecho valer. Tal cosa no la hizo el Secretario Subrogante, limit谩ndose a certificar que el fallo se encuentra firme o ejecutoriado lo que corresponde al efecto legal de lo que debe certificar. No es tarea suya decir que est谩 firme o ejecutoriada la sentencia. Su obligaci贸n (Certificar谩, imperativo) es la que se viene de indicar l铆neas arriba. En estas condiciones, todo el tr谩mite de certificaci贸n es indebido y como sobre 茅l descansa, especialmente, la decisi贸n del juez sobre abandono, tal decisi贸n del juez tiene su destino comprometido a la luz de lo examinado.
4.- Que el plazo para que opere el abandono del procedimiento est谩 latamente cumplido, sin que pueda estimarse que ha habido interrupci贸n por fuerza mayor constituida por el hecho de haber permanecido el proceso por m谩s de tres a帽os en el Primer Juzgado del Crimen de Talcahuano, a la vista en una causa criminal. Durante todo ese per铆odo no hay un pedimento siquiera de parte interesada para rescatar la causa y que pudiera mirarse como una interrupci贸n.
Por estos fundamentos y lo que previenen los art铆culos 153, 154, 155 y 156 del C贸digo de Procedimiento Civil, se revoca la sentencia apelada de cuatro de julio de dos mil escrita a fojas 46 de estas compulsas, y en su lugar se declara que se acoge, con costas, el incidente promovido a fojas 38 (fojas 38 tambi茅n del Cuaderno Principal) y se declara abandonado el procedimiento en esta causa. Devu茅lvase con su custodia.
Reg铆strese.- No firma la Ministro Titular se帽ora Sara Herrera Merino no obstante haber concurrido a la vista y acuerdo de la causa por encontrarse con licencia m茅dica. Rol Corte N潞1334-2003.
ADVERTENCIA: si el fallo no es de la C. Suprema, verifique si se encuentra firme y ejecutoriado en el sitio del Poder Judicial. Un servicio de AGUILA, ULLOA & CIA., abogados en Puerto Montt, Chile.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario